Con sede en la región de Mid Coast, en Nueva Gales del Sur (Australia), MidCoast Forestry Mulching (MCFM) está especializada en trituración forestal y gestión del terreno. La empresa realiza trabajos para particulares, explotaciones agrícolas y administraciones locales, además de participar en proyectos de obra civil e infraestructuras. Sus actividades abarcan la creación de cortafuegos y zonas de protección contra incendios (Asset Protection Zones – APZ), la recuperación de pastizales, el control de vegetación invasora y la recuperación de terrenos agrícolas y forestales a gran escala.
La empresa comenzó su actividad hace varios años utilizando minicargadoras de orugas y trituradoras forestales, ampliando progresivamente su capacidad operativa con el objetivo de invertir en un vehículo con orugas específico. En la actualidad, sus máquinas más pequeñas trabajan principalmente en Mid Coast y sus alrededores, mientras que el FAE PT400 se desplaza por toda la costa este de Australia para abordar proyectos más grandes y exigentes.
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Para los trabajos de menor envergadura, generalmente en superficies inferiores a 4 hectáreas, MCFM utiliza una trituradora forestal FAE UML/SSL-175 montada en una minicargadora de orugas con sistema hidráulico de alto caudal. Esta combinación ofrece la maniobrabilidad y las prestaciones necesarias para triturar sotobosque, vegetación que vuelve a crecer y vegetación ligera, así como para realizar desbroces selectivos y recuperar pastizales.
El siguiente paso importante para la empresa fue la adquisición de un vehículo con orugas FAE PT400 equipado con una trituradora forestal 300/U/PT, lo que proporcionó a MCFM la potencia y la productividad necesarias para gestionar proyectos de dimensiones mucho mayores.
«La llegada del PT400 ha cambiado por completo la envergadura de los trabajos que podemos asumir», explica Nathan Puskas, propietario de MCFM.
Equipado con un motor Cummins de 380 CV, el PT400 ya ha demostrado su capacidad en condiciones de trabajo especialmente exigentes. La máquina ha trabajado en terrenos con pendientes cercanas a los 37°, sobre suelos húmedos y rocosos y en zonas donde era necesario eliminar árboles adultos con troncos de más de 60 cm de diámetro, para recuperar parcelas destinadas al pastoreo, aumentar la entrada de luz solar y favorecer el crecimiento de la hierba.
«Ante cualquier desafío que le hemos planteado, el PT400 ha seguido ofreciendo un excelente rendimiento», continúa Nathan.
Uno de los proyectos más importantes que MCFM está llevando a cabo actualmente es «Operation Olive», un trabajo de recuperación de terrenos agrícolas a gran escala en una propiedad de aproximadamente 405 hectáreas. De ellas, unas 202 hectáreas están fuertemente invadidas por el olivo africano, una especie invasora que se ha extendido por amplias zonas de la finca.
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Se trata de la invasión de vegetación más densa a la que se ha enfrentado la empresa, con algunas zonas casi completamente cubiertas de vegetación madura. El proyecto lleva en marcha unos tres meses y abarca crestas, laderas empinadas, terrenos rocosos y áreas con vegetación extraordinariamente densa.
Es precisamente en estas condiciones difíciles donde el PT400 demuestra sus puntos fuertes. Su combinación de potencia, estabilidad y alto rendimiento en trituración forestal permite a la máquina trabajar incluso con la vegetación más densa y exigente, triturando el material directamente sobre el terreno y dejándolo accesible para las siguientes labores de gestión.
La diferencia de productividad respecto a las máquinas más pequeñas ha sido especialmente significativa. «En los proyectos adecuados, conseguimos habitualmente una productividad entre tres y cuatro veces superior a la de una minicargadora de orugas de gran tamaño», explica Nathan Puskas.
La principal ventaja es la capacidad de triturar continuamente incluso la vegetación más difícil, en condiciones que reducirían considerablemente el ritmo de trabajo de las máquinas más pequeñas. Esto permite a la empresa trabajar superficies mucho mayores cada día, manteniendo la calidad del resultado final.
Además de la productividad, la calidad de fabricación y la robustez han sido factores decisivos para que MCFM eligiera los equipos FAE. Antes de realizar la inversión, la empresa dedicó mucho tiempo a investigar diferentes soluciones y asistir a demostraciones para evaluar sus prestaciones.
La experiencia adquirida con la UML/SSL-175 ha reafirmado aún más esa decisión. Trabajar en las zonas boscosas de Australia puede plantear dificultades imprevistas, como la presencia de residuos y objetos ocultos bajo una vegetación densa. A lo largo de los años, durante los trabajos de trituración, la empresa se ha encontrado accidentalmente con carrocerías de coches, motores, frigoríficos y otros residuos abandonados.
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Aunque, evidentemente, no se trata de materiales para los que se haya diseñado una trituradora forestal, la UML/SSL-175 ha demostrado una notable robustez ante estos impactos imprevistos. Su capacidad para seguir trabajando ha dado a la empresa una gran confianza en la resistencia del rotor, de la transmisión y de los componentes internos.
Sin embargo, para MCFM, la productividad y la robustez son solo una parte de la ecuación. La calidad del acabado es igual de importante, especialmente cuando se trata de triturar vegetación densa y recuperar terrenos para usos agrícolas o de otro tipo. «La calidad del resultado final es tan importante para nosotros como la productividad», subraya Nathan Puskas.
La empresa comparte regularmente sus proyectos en Internet y ha recibido numerosos comentarios positivos de otros contratistas y profesionales del sector, especialmente por la rapidez con la que los equipos FAE trituran la vegetación y por la calidad constante del acabado.
La combinación de la UML/SSL-175 y el PT400 permite actualmente a MCFM gestionar desde trabajos de desbroce selectivo en pequeñas propiedades hasta la recuperación de cientos de hectáreas cubiertas de vegetación muy densa. La empresa también tiene previsto ampliar su parque de máquinas con una excavadora de 25 toneladas equipada con una trituradora forestal FAE, aumentando su capacidad para realizar desbroces selectivos, trabajar en zonas de difícil acceso y abordar aplicaciones que requieren un mayor alcance.
Al repasar el crecimiento de la empresa y su experiencia con los equipos FAE, Nathan Puskas concluye: «Investigamos mucho antes de realizar la inversión y FAE destacó por su calidad de fabricación, sus prestaciones y la calidad del acabado. Tanto si utilizamos nuestra UML/SSL-175 en proyectos pequeños como el PT400 en cientos de hectáreas de vegetación densa, los equipos siguen ofreciendo un excelente rendimiento».