En la prefectura de Tacheng, en la región autónoma de Xinjiang, en China, amplias áreas agrícolas se caracterizan por la presencia generalizada de piedras o por terrenos desérticos típicos del Gobi, condiciones que limitan fuertemente su productividad. En este contexto se enmarca la actividad de Ma Baocai, contratista especializado en trabajos agrícolas mecanizados, que apoya a los agricultores locales en el desarrollo y la gestión de los terrenos.

Desde 2024, Ma Baocai ha empezado a seguir de cerca los programas gubernamentales dedicados a la creación de terrenos agrícolas de alta productividad. De hecho, las políticas locales y nacionales están promoviendo la mejora de la calidad de los suelos y la introducción de soluciones mecanizadas avanzadas. Frente a vastas áreas no cultivables o difíciles de aprovechar, las autoridades han identificado la recuperación de los terrenos pedregosos como una oportunidad concreta, iniciando la búsqueda de tecnologías capaces de transformarlos en superficies productivas.
“El objetivo del proyecto es convertir terrenos incultos y ricos en piedras en campos agrícolas adecuados para la agricultura moderna. Los trabajos se realizan en superficies caracterizadas por una elevada concentración de guijarros y piedras, con niveles de dureza y densidad que representan un desafío significativo para los equipos”, cuenta Ma Baocai.
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Para afrontar estas complejas condiciones operativas, se eligió la trituradora de piedras FAE RSM-200, equipada con rejilla regulable para el capó trasero y hoja dosificadora. Se trata de la primera aplicación de esta tecnología en la zona de Tacheng.
Tras una primera fase de aprendizaje, el cliente adquirió plena familiaridad con la máquina. Los trabajos se realizaron a una profundidad de entre 25 y 30 cm, con una velocidad de trabajo de aproximadamente 500 metros por hora. El material triturado presentó una granulometría principalmente comprendida entre 1 y 5 cm, ideal para la preparación del terreno agrícola y conforme con los requisitos agronómicos.
“A pesar de las paradas necesarias para sustituir los dientes sometidos a un desgaste normal, las operaciones se desarrollaron de forma continua y fiable, y el cliente pudo comprobar la eficiencia de la RSM combinada con un tractor Massey Ferguson CVT”, informa Ma Baocai.
La introducción de esta solución innovadora atrajo progresivamente la curiosidad de otros operadores y agricultores locales. Paralelamente a las actividades en campo, se organizaron demostraciones operativas en colaboración con el concesionario local FAE. Las pruebas despertaron un gran interés entre los profesionales del sector, llevando también a la compra del mismo modelo por parte de otro operador, señal de una creciente difusión de la tecnología en el territorio.
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En comparación con otras soluciones probadas localmente, la trituración in situ representa una ventaja decisiva. “El uso de recogedoras de piedras implica, de hecho, costes elevados relacionados con la recogida, el transporte y el almacenamiento del material. La tecnología FAE permite, en cambio, trabajar directamente en el terreno, reduciendo los costes generales y aumentando la eficiencia del proceso. Por otra parte, las trituradoras de piedras alternativas disponibles localmente han mostrado niveles de fiabilidad y eficacia muy inferiores”, explica Ma Baocai.
Las perspectivas de desarrollo son relevantes: solo en la zona de Tacheng se estima un potencial de más de 20.000 hectáreas de terrenos pedregosos todavía por recuperar. Un recurso que podría transformarse progresivamente en terrenos agrícolas productivos gracias a la introducción de soluciones mecanizadas adecuadas.
“No me sorprende que las trituradoras de piedras FAE sean reconocidas a nivel internacional por su fiabilidad y prestaciones constantes: este es el motivo principal de nuestra elección. La máquina trabaja directamente donde se necesita, transformando áreas improductivas en campos cultivables y contribuyendo a aumentar la productividad. Es una inversión que garantiza beneficios importantes a lo largo del tiempo”, concluye Ma Baocai.